Nos llega una noticia desde Japón que bien podría parecer de humor aunque no lo es y con un poco de desarrollo sería un avance importante en el campo de la recolección agrícola o en el campo de la neoesclativud, según se mire.
La Universidad de Tokio de Agricultura y Tecnología ha desarrollado un traje-robot diseñado específicamente para ayudar con el duro trabajo agrícola, tales como tirar de los rábanos (por todos conocidos como uno de los doce trabajos que tuvo que superar Hércules), ya que aproximadamente el 40% de los trabajadores agrícolas en Japón tienen más de 65 años. Reticentes a utilizar mano de obra extranjera, los japoneses están desarrollando novedosas tecnologías que podrían permitir a los agricultores de edad avazada seguir trabajando sin fatigarse tanto.
Se podría optar por jubilar a estos trabajadores, fomentar los jóvenes agrícultores , desarrollar robots par el cuidado de personas mayores, o incluso, crear robots independientes para que tirasen de los rábanos pero en Japón son así de especiales e inventan un robot para que puedan seguir poniendo a trabajar a abueletes de más de 65 años a tirar de rábanos de 8 a 3 de la tarde, como mínimo. La tecnología al servicio del hombre.
Shigeki Toyama, el profesor de robótica que ha desarrollado el armazón, dice que puede
ser utilizado por cualquier persona: “cualquiera puede usarlo sin perder una gota en la eficiencia del trabajo. Quiero aumentar los tipos de trabajo en el que se puede ayudar”. Suponemos que con esos otros tipos de trabajo no se refiere a asistencia social ni a usos hospitalarios sino a exoesqueletos tamaño niño para minas de sal o de diamantes.
El armazón de metal y plástico cuenta con ocho motores eléctricos, distribuidos a lo largo de las articulaciones (eso redondo que parecen latas de a kilo de melva), que permiten amplificar la fuerza de los brazos y pies. La asistencia puede ser activada tanto por sensores que registran los movimientos del cuerpo como por comando oral.
El traje confiere al usuario una agilidad y una comodidad inigualables (más incluso que no recogerlos) para desenterrar rábanos, recoger duraznos o cosechar uvas sin reumatismo, problemas de espalda, calambres u otros dolores que los agricultores conocen bien.
“Si el agricultor se inclina para desenterrar un rábano japonés, su espalda se mantendrá recta y bastará dar una orden para que las articulaciones metálicas en las piernas se estiren y le den el impulso necesario para arrancar la hortaliza sin esfuerzo”, explicó Gohei Yamamoto, uno de los estudiantes que trabaja en el proyecto.

Dos modelos han sido ya desarrollados para diferentes actividades. El más pesado -de 31 kilos- permite recoger verduras al sol (¿el diseño no contemplaba, al menos, un sombrero de paja?) y transportar bultos pesados. El segundo -más reciente, de 23 kilos- sostiene la columna vertebral y los brazos, permitiendo la recolección de frutas de los árboles.
Según los investigadores, el uso de estos equipos puede reducir el esfuerzo físico en un 62% en promedio. La actividad muscular llevada a cabo baja a la mitad cuando el usuario dobla las rodillas. Por lo tanto, puede permanecer estirado por más tiempo y sin ningún dolor.
“Para desarrollar este último modelo, hemos hecho un estudio entre 102 personas, preguntándoles qué partes de su cuerpo les duelen más durante la recolección de uvas”, señaló Yamamoto. “Resultó que los brazos, el cuello y la parte baja de la espalda eran los más afectados”.
El equipo será vendido inicialmente a un costo de un millón de yenes (11 mil dólares), pero su precio debería caer a la mitad cuando empiece a ser producido en serie. No hay por el momento planes de exportarlo.
El mismo equipo de investigación comenzará a trabajar pronto en la creación de anteojos multimedia, que podrán proyectar información útil para el agricultor en tiempo real, según la tarea que esté llevando a cabo.
Así, un agricultor podrá ver qué tan maduras están las frutas que está observando o seguir su propio ritmo cardíaco y consumo de calorías. Las gafas podrán indicarle, por ejemplo, que tiene que hacer una pausa tras haber trabajado demasiado, indicó Toyama.
Este tipo de programas han encontrado apoyo del gobierno, que promueve las iniciativas para desarrollar todo tipo de robots y tecnologías para asistir a personas de edad.
¿Os imagináis esta tecnología en España?